lunes, 25 de julio de 2005

Edimburgo: capital de los futbolistas sin techo

Italia ha ganado ajustadamente (3-2) a Polonia la final de la Homeless World Cup (Copa del Mundo de fútbol calle para sin techo), que se ha celebrado en Edimburgo (Reino Unido). La HWC es una competición especial: los partidos duran dos tiempos de 7 minutos cada uno, y se juegan en un minicampo, con equipos mixtos de 4 jugadores que deben cumplir un único requisito: haber estado oficialmente catalogados como “sin techo” en los 6 meses anteriores al torneo.

La copa se organiza anualmente gracias a la cooperación de varias ONG en más de 27 países. Una de las entidades más implicadas es la Internacional Network of Street Papers (que agrupa publicaciones de los sin techo como The Big Issue).

Una representante de The Big Issue explicaba: “El torneo sirve para darle a esta gente una motivación para vivir y una autoestima”. Mucha gente puede extrañarse de que en lugar de emplear el dinero en vivienda, las ONGs se lo gasten llevando de viaje a unos pocos homeless privilegiados. Desde The Big Issue nos daban la respuesta: “Ser un homeless no es simplemente que no tengas un techo. Esta gente, antes de volver a vivir en la comunidad, necesitan tener un hogar en su mente y en su corazón, y la Copa les permite aumentar su seguridad”.

Este objetivo parece haberse conseguido, por lo menos en el caso de algunos jugadores estrella, como Walter, el portero de la selección alemana que con su pelo teñido de rojo, concedía entrevistas a la televisión después de perder ante Namibia. Y es que, lo malo del Street Soccer es que no es lo mismo ser homeless en un país desarrollado como Inglaterra, que serlo en un país como Brasil. Esta reflexión se me ocurrió mientras veía como el equipo inglés –bien alimentado, bien vestido y formado por jóvenes atléticos- derrotaba a los brasileños –flacos, envejecidos y sin nombres en sus camisetas.

Este partido le aseguró a Inglaterra un trofeo, pero el corazón del público estaba con los brasileños. La estrella del partido fue un carioca de 70 años, que, aunque no llegó a tocar la pelota, y cayó arrollado por un enorme rubio inglés, recibió muchos abrazos y la ovación de los espectadores.

Supongo que los perdedores encajaban mejor en el estereotipo de marginados que esperábamos ver. Pero la copa muestra que la realidad de los sin techo existe también en nuestro mundo desarrollado y tiene muchas caras. La selección española no se llevó ningún premio, a parte de la fuerza y el compañerismo. Podría decir que les deseamos más suerte en la próxima edición de la copa, pero lo que de verdad deberíamos desear es que muy pronto no haya nadie en España ni en ninguna parte en la selección de fútbol calle para personas sin techo.

2 comentarios:

  1. ¿Qué tal Fräulein? ¿Cómo te va por esas tierras en la que los mocetones se pintan la cara de glasto azul, llevan kilt y faltriquera? Nos veremos la próxima vez que pisemos Barcelona, o la próxima vez que se dejen caer por Gran Canaria :)

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  2. Iba a decir que nunca habia oido hablar de la HWC, pero ahora que la mencionas creo que algo escuche una vez en Transworld Sports (dios!, lo he dicho...yo viendo eso de deportes???).

    Paradógico lo que comentas, no? Incluso entre los Homeless existen categorias. Porque claro... no vayamos a comparar a un homeless ingles con un pobre-diablo homeless brasileño. En fin, hasta en esto se ve de que pasta esta hecha la sociedad en la que nos ha tocado vivir.

    Paradógico también la competición en si misma, no? Porque, lo mejor que puedes desear por la HWC es que no vuelva a celebrarse nunca mas. Curioso, si, curioso.

    Y en cuanto a la seleccion española... no esperaba mas de ellos. Vamos, que como llegasen a ganar algo yo propondria que cambiasen a los componentes de la homeless por los de la "non-homeless". Seria para darles!!!

    Saludos Canarios desde Barna ;)

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