viernes, 24 de noviembre de 2006

Aquí huele a multitud

Siempre he pensado que la forma correcta de la expresión "en olor de multitud" era "en loor de multitud". Supongo que alguna vez leí eso de "en loor" en algún periódico, y me pareció que sonaba tan culto que tenía que ser la forma correcto.

Pues nada más lejos de la realidad. La forma correcta es "en OLOR de multitud". Suena raro, sí. Sin embargo, hay una explicación muy buena en la web del Instituto Cervantes que les copio y pego:


Aunque parezca mentira a más de uno, aunque varios visitantes del Museo de los Horrores así nos lo han indicado, la expresión correcta es en olor de multitudes y nunca debe decirse en loor de multitudes, por más que se piense (como así nos lo escribe Carmen Cedillo Miguel), que se trata de un «uso verdaderamente nauseabundo si imaginamos los efluvios propios de los sudores en masa».

En olor de multitudes es una frase hecha formada por analogía de otra, que todos aceptamos como correcta sin ningún problema: En olor de santidad, que se utiliza para indicar buena fama o reputación:

No parece un político que esté en olor de santidad; todo el mundo le critica y hasta se ríen de él.
(Diccionario fraseológico del español moderno de F. Varela y H. Kubarth)


Pero mientras nadie dice en loor de santidad, sí que parece que olor en la expresión en olor de multitudes se trata de «un gazapo pestilente» (así nos lo escribe Leonardo Turek). Por eso se busca otra palabra, esta vez más culta (hipercorrección), con una identidad fónica similar, loor, cuyo significado (elogio, alabanza) parece alejarse de un uso que en principio sorprende a muchos.


Ahora bien, si en "olor de multitudes suena raro", aunque es correcto, lo que sí suena rarísimo es decir "en olor a multitudes", como titula hoy el Canarias7 a propósito del recibimiento de los Reyes en la isla de La Palma.

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